Una de las propuestas que más nos ilusionó desde el primer momento fue, sin duda, la experiencia de estaciones de aprendizaje para trabajar las parábolas en Educación Infantil que nos presentó nuestra compañera Pilar Llamas Bataller.
Desde que comenzó a explicarnos su planteamiento, sentimos que no solo estábamos ante una idea creativa, sino ante una propuesta profundamente coherente con la manera en la que aprenden nuestros niños y niñas. Su forma de organizar el aula, de estructurar los tiempos y de convertir cada parábola en una experiencia vivencial nos pareció especialmente significativa.
Las parábolas son relatos breves, sencillos en apariencia, pero con un mensaje profundo que interpela al corazón. En Educación Infantil no basta con contarlas: necesitan ser experimentadas, manipuladas y vividas para que ese mensaje se comprenda y se interiorice. Precisamente ahí radica la fuerza de esta propuesta.
Pilar nos mostró cómo organiza pequeños rincones o estaciones dentro del aula, donde el alumnado rota en pequeños grupos y descubre la parábola desde diferentes lenguajes y canales de aprendizaje. En una estación encontramos actividades manipulativas que permiten reconstruir la historia con materiales concretos; en otra, propuestas de expresión artística donde el dibujo y el modelado ayudan a representar lo comprendido; también hay espacio para el juego simbólico, para la dramatización y para secuencias visuales que favorecen la comprensión narrativa.
Con esta dinámica no solo trabajamos el contenido religioso, sino también la competencia lingüística, la expresión emocional, la autonomía y la cooperación. Además, incorporamos movimiento, emoción y significado a nuestras sesiones, algo esencial en estas edades. De este modo, la religión deja de ser una actividad pasiva y se convierte en una experiencia integral.
Otro aspecto que valoramos especialmente es que esta metodología facilita la atención a la diversidad. Al ofrecer distintas formas de acercarse al mismo mensaje, cada niño puede conectar desde sus fortalezas. Y si surgiera algún imprevisto organizativo —falta de tiempo, agrupamientos diferentes o adaptación a espacios más reducidos— el formato flexible de estaciones nos permite ajustar la propuesta sin perder su esencia pedagógica.
Esta experiencia encaja plenamente con nuestra visión de una educación más activa, inclusiva y centrada en el alumnado, en línea con las metodologías innovadoras y el aprendizaje significativo desde edades tempranas.
Pilar, además, ha querido compartir generosamente todo su trabajo completo de estaciones de aprendizaje sobre las parábolas para que podamos implementarlo directamente en nuestras aulas, adaptándolo a nuestra realidad y contexto.
Puedes descargarlos aquí, pinchando en los enlaces: