sábado, 7 de noviembre de 2026

 

¡Si quieres ver milagros, implementa Aprendizaje-Servicio!: Memoria de participación en Innovareli 2026.

Salón de Actos de la Universidad la Salle de Madrid

El pasado 24 de octubre de 2026 tuve la oportunidad de participar en INNOVARELI 2026, Jornadas de Innovación y Buenas Prácticas del Profesorado de Religión, una edición especialmente significativa al coincidir con la celebración de los diez años de trayectoria de INNOVARELI. Durante una década, este encuentro se ha consolidado como uno de los principales espacios de intercambio, reflexión e innovación para el profesorado de Religión de España, demostrando que nuestras aulas son lugares donde nacen proyectos, metodologías, investigaciones y experiencias capaces de transformar la vida de nuestros alumnos.

Quiero agradecer públicamente a la organización la invitación para compartir la experiencia del proyecto eMe – Espacio Mentoría Estudiantil, así como la excelente acogida de los compañeros y compañeras asistentes. Fue una auténtica alegría encontrarme con docentes de distintas comunidades autónomas unidos por una misma inquietud: seguir buscando formas de hacer que nuestros alumnos aprendan mejor y que aquello que aprenden tenga impacto en la realidad.

Mi intervención puede visualizarse íntegramente en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=ilLdq67NOi4

Si quieres ver milagros, implementa Aprendizaje-Servicio

 

Profesores de Religión en Innovareli 2026.


El título de esta entrada resume una convicción que he ido construyendo a lo largo de los años.

Cuando hablo de milagros no me refiero a acontecimientos extraordinarios o inexplicables. Me refiero a esos pequeños cambios que observamos en nuestros alumnos y que, muchas veces, nos dejan asombrados.

Un alumno que descubre capacidades que desconocía.

Una alumna que aprende a confiar en sí misma ayudando a otros.

Un estudiante que comienza el proyecto pensando que va a enseñar y termina reconociendo que ha aprendido mucho más de lo que ha explicado.

Un grupo de jóvenes que decide dedicar su recreo a acompañar a otros compañeros.

Eso es lo que ocurre cuando el aprendizaje sale del libro y entra en contacto con la realidad.

Eso es, precisamente, el Aprendizaje-Servicio.

Por esa razón quise transmitir a los asistentes una idea muy sencilla:

-       El Aprendizaje-Servicio no es una actividad más.

-       No es más trabajo.

-       No es una carga añadida para el profesorado.

-       Es otra forma de hacer las cosas.

No se trata de añadir proyectos a una programación ya sobrecargada.

Se trata de enseñar los mismos contenidos, desarrollar las mismas competencias y evaluar los mismos criterios, pero haciéndolo a través de experiencias reales de servicio.


¿Qué es eMe – Espacio Mentoría Estudiantil?

Instagram: https://www.instagram.com/eme.mentoria/

Blog oficial: https://espaciome.blogspot.com/

Correo electrónico: eme.mentoria@gmail.com

YouTube: @JoséAntonioPérezCarcedo


eMe es un proyecto de mentoría entre iguales desarrollado dentro del propio instituto.

En él participan alumnos de 3.º y 4.º de ESO y Bachillerato que, de forma voluntaria, acompañan a estudiantes que necesitan apoyo académico, acogida o ayuda para afrontar determinadas dificultades escolares.

La idea es sencilla.

Los alumnos mayores ponen sus conocimientos, su tiempo y sus capacidades al servicio de otros compañeros.

Durante los recreos ayudan a estudiar, preparan exámenes, explican contenidos, resuelven dudas y acompañan a quienes necesitan una ayuda que, en ocasiones, no encuentran fuera del centro educativo.

Pero eMe no consiste únicamente en reforzar aprendizajes académicos.

Consiste, sobre todo, en generar relaciones humanas.

En escuchar.

En acompañar.

En crear vínculos.

En construir comunidad.

Con el paso del tiempo he descubierto que muchas veces la ayuda que transforma no es la explicación de una ecuación o de una oración subordinada.

Es sentarse junto a alguien y decirle:   "Vamos a intentarlo juntos".


El origen del proyecto

 

eMe nació de una necesidad real.

A lo largo de mi experiencia docente encontraba alumnos que necesitaban ayuda para estudiar, organizarse o integrarse en la vida del centro.

Al mismo tiempo tenía delante a otros estudiantes que poseían conocimientos, capacidades y voluntad de ayudar.

La pregunta apareció casi de forma natural:

¿Por qué no unir ambas realidades?

La respuesta fue el nacimiento de eMe.

No surgió como una actividad diseñada en un despacho.

Nació observando la realidad cotidiana del aula.

Y precisamente ahí encontramos una de las claves del Aprendizaje-Servicio: la existencia de una necesidad real.

Porque el Aprendizaje-Servicio no empieza preguntándose qué actividad vamos a organizar.

Empieza preguntándose:    ¿Qué necesita nuestra comunidad?


Aprendizaje-Servicio: mucho más que aprendizaje más servicio

 

Durante la jornada expliqué que solemos definir el Aprendizaje-Servicio como la unión entre aprendizaje y servicio.

Sin embargo, en mi experiencia, existen al menos cuatro elementos inseparables:

  • Protagonismo del alumnado.
  • Vinculación curricular.
  • Respuesta a una necesidad real.
  • Reflexión e investigación sobre la práctica.

Y esas cuatro dimensiones están presentes en eMe.


El protagonismo del alumnado

eMe espacio Mentoría estudiantil, a 7ª hora del 28 de octubre de 2026, en un aula del IES Cardenal Herrera Oria, de Madrid. Una alumna de Bachillerato ayuda a preparar un examen de Matemáticas a dos alumnos de 1º de la ESO.

 

Uno de los aspectos más valiosos del proyecto es que los alumnos dejan de ser únicamente receptores de educación para convertirse en agentes educativos.

Para ayudar a otros compañeros tienen que aprender a:

  • escuchar;
  • empatizar;
  • organizarse;
  • comunicarse;
  • resolver conflictos;
  • adaptarse a situaciones diferentes;
  • asumir responsabilidades.

Aprenden enseñando.

Y este es uno de los grandes descubrimientos del proyecto.

Muchos participantes afirman en sus diarios de servicio que comprenden mejor los contenidos cuando tienen que explicarlos a otros compañeros.

El alumno deja de ser únicamente quien aprende.

Se convierte también en quien ayuda a aprender.

 

eMe espacio Mentoría estudiantil, a 7ª hora del 28 de octubre de 2026, en un aula del IES Cardenal Herrera Oria, de Madrid.


La vinculación curricular: cuando el currículo sale del papel y entra en la vida

 

 

Uno de los aspectos que más interés despertó durante mi intervención en INNOVARELI fue comprobar cómo un proyecto de Aprendizaje-Servicio como eMe – Espacio Mentoría Estudiantil no supone una actividad adicional al currículo, sino una forma diferente y profundamente competencial de desarrollarlo. De hecho, la propia Resolución de 21 de junio de 2022, de la Secretaría de Estado de Educación, que publica los currículos de Religión Católica de Educación Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato, recomienda expresamente metodologías activas orientadas a la acción y señala el aprendizaje-servicio como una metodología especialmente adecuada para el desarrollo de las competencias específicas de la materia.

La mencionada Resolución desarrolla los currículos de Religión Católica en aplicación de la LOMLOE, así como de los Reales Decretos que regulan las enseñanzas mínimas de las distintas etapas: Real Decreto 95/2022 (Educación Infantil), Real Decreto 157/2022 (Educación Primaria), Real Decreto 217/2022 (Educación Secundaria Obligatoria) y Real Decreto 243/2022 (Bachillerato).

 

En el caso de eMe, el alumnado de 3.º y 4.º de ESO y Bachillerato desarrolla una situación de aprendizaje auténtica en la que pone sus conocimientos al servicio de otros compañeros mediante procesos de mentoría entre iguales, acogida y apoyo académico. Esta experiencia permite trabajar de forma directa numerosas competencias específicas, criterios de evaluación, saberes básicos y competencias clave.


eMe y el currículo de Religión Católica en 3.º y 4.º de ESO

Dos alumnas de 4º de la ESO mentorizan a una alumna de 2º de la ESO con sus tareas de Matemáticas, en el IES Cardenal Herrera Oria, el 4 de noviembre de 2026.

 

Competencia específica

Criterios de evaluación más directamente vinculados

Saberes básicos movilizados

Competencias clave

CE1. Identificar, valorar y expresar los elementos clave de la dignidad e identidad personal.

1.1 Reconocer los rasgos esenciales de la antropología cristiana relacionados con la dignidad humana.
1.2 Formular un proyecto personal de vida con sentido orientado al cuidado propio, de los demás y de la naturaleza.

Rasgos esenciales de la antropología cristiana.
Jesucristo como referencia para la dignidad humana y la solidaridad.
El Evangelio como respuesta a la búsqueda de sentido.
Transformación social como vocación personal y proyecto profesional.

CPSAA, CE, CCL, CC

CE2. Valorar la condición relacional del ser humano para aprender a vivir con otros.

2.1 Asumir valores y actitudes de cuidado de los demás, inclusión, gratuidad y sostenibilidad.
2.2 Cooperar en la construcción de sociedades justas y democráticas.

Principios y valores de la Doctrina Social de la Iglesia.
Amistad social.
Solidaridad intergeneracional.
Desarrollo humano integral.

CPSAA, CC, CCL, CE

CE3. Asumir los desafíos de la humanidad desde una perspectiva inclusiva.

3.1 Cooperar activamente en proyectos de cuidado y responsabilidad hacia el bien común.
3.2 Responder con sensibilidad e implicación a situaciones de vulnerabilidad.

Derechos humanos y ODS.
Proyectos eclesiales de amistad social.
Ética social de la Iglesia.
Compromiso con la paz y la superación de la violencia.

CC, CE, CPSAA

CE5. Reconocer y apreciar la propia interioridad y la experiencia espiritual.

5.1 Formular respuestas a preguntas de sentido.
5.2 Favorecer la convivencia social en contextos plurales mediante el diálogo y el encuentro.

Situaciones vitales y preguntas existenciales.
El Evangelio como propuesta de sentido.
Comunicación de experiencias, creencias e ideas en contextos interculturales.

CPSAA, CCL, CC

CE6. Reconocer la Iglesia y su compromiso con la amistad social.

6.1 Reconocer la Iglesia como comunidad comprometida con la amistad social.
6.2 Poner en diálogo el saber religioso con otras disciplinas y cosmovisiones.

Iglesia como comunidad de discípulos.
Figuras históricas y eclesiales comprometidas con el bien común.
Relación entre fe, cultura y ciencia.

CCL, CC, CE, CCEC

 

eMe y el currículo de Religión Católica en Bachillerato

Un alumno de 1º de Bachillerato mentoriza a dos alumnos de 1º de la ESO en la preparación de un examen de Matemáticas, en el IES Cardenal Herrera Oria, el 4 de noviembre de 2026.

 

En Bachillerato el proyecto adquiere un nivel superior de reflexión, autonomía y compromiso.

 

Competencia específica

Criterios de evaluación más directamente vinculados

Saberes básicos movilizados

Competencias clave

CE1. Comprender y asumir el proyecto vital personal y profesional.

1.1 Identificar e interpretar las ideas y creencias que conforman la identidad personal.
1.2 Reconocer los elementos esenciales de un proyecto vital en clave vocacional y profesional.

Proyecto vital y proyecto profesional.
Visión integral de la persona.
Desarrollo de la vocación personal.
Aprendizaje permanente.

CPSAA, CE, CCL

CE2. Reconocer y desplegar el carácter relacional del ser humano.

2.1 Valorar la pertenencia a múltiples esferas sociales promoviendo la inclusión.
2.2 Aplicar los principios fundamentales del mensaje social cristiano a situaciones concretas.

Vida en sociedad como condición del desarrollo humano.
Humanismo cristiano.
Participación democrática.
Compromiso social.

CC, CPSAA, CCL

CE3. Interpretar los desafíos democráticos, socioeconómicos y ecológicos.

3.1 Analizar retos sociales y proponer soluciones.
3.2 Diseñar proyectos personales y comunitarios de transformación social.

Doctrina Social de la Iglesia.
ODS.
Proyectos sociales y de promoción humana.
Inclusión social y bien común.
Ecología integral.

CE, CC, CPSAA

CE5. Valorar la dimensión espiritual como fuente de sentido.

5.1 Identificar la dimensión espiritual de la persona.
5.2 Valorar la experiencia cristiana como respuesta a las cuestiones de sentido.

Experiencia espiritual y religiosa.
Experiencia del encuentro con Dios.
Plenitud humana y sentido de la vida.
Diálogo con otras cosmovisiones.

CPSAA, CCEC, CCL

CE6. Conocer el método propio de la Teología y afrontar críticamente los desafíos éticos y sociales.

6.1 Reconocer las características propias del saber teológico.
6.2 Discernir los desafíos de la civilización actual y las aportaciones de la ciencia y la teología.

Método teológico y método científico.
Relación fe-ciencia.
Diálogo interdisciplinar.
Retos éticos contemporáneos.
Transformación social.

STEM, CE, CC, CCL

 

 

Competencias clave que desarrolla eMe

 

La participación del alumnado en eMe contribuye especialmente al desarrollo de las siguientes competencias clave:

 

  • CCL: Competencia en Comunicación Lingüística.
  • CPSAA: Competencia Personal, Social y de Aprender a Aprender.
  • CC: Competencia Ciudadana.
  • CE: Competencia Emprendedora.
  • CP: Competencia Plurilingüe (cuando existe mediación lingüística).
  • CCEC: Competencia en Conciencia y Expresión Culturales.

 

Por todo ello, eMe no es una actividad complementaria ni un voluntariado añadido al currículo. Es una forma de desarrollar el currículo de Religión Católica mediante una metodología expresamente recomendada por la normativa vigente. Como afirmé durante INNOVARELI, cuando un alumno explica Matemáticas a un compañero, le ayuda a integrarse en el centro o dedica su recreo a acompañarle en sus dificultades, no está dejando de aprender Religión. Está, precisamente, viviendo el currículo de Religión Católica en una situación real de servicio, aprendizaje y transformación social. 

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